20/11/2009

Celda 211


Que Celda 211, última película de Daniel Monzón,  haya estado dos semana en el número 1 de las películas más vista en España, se trata más de un suceso paranormal, o simplemente del azar, que de la calidad de la película, que por otra parte, es buena. Y digo lo de que es raro, porque, no hay nada a simple vista que haga que el público la coloque en el número 1: su director, no es conocido; sus actores no creo que sean de los que mueven masas; y su temática, más allá de ser una película de acción, tampoco es de las más demandadas.

Y sin embargo, Celda 211 ha funcionado en taquilla, y ha conseguido eso tan difícil y que añoran mucho directores, ha gustado al público, que en su tercera semana sigue viéndola. Me incluyo. Celda 211 es una película muy entretenida, quizá no es perfecta, pero da lo que promete, y mantiene un buen ritmo, y una inmejorable tensión.

En fin, veremos qué pasa en los Goya, que este año, más que otros, van a estar calentitos: Los abrazos rotos, Ágora, Gordos, After, El baile de la Victoria...y ahora, Celda 211. Veremos cómo van las nominaciones. Por lo menos han cambiado al presentador, que tampoco es que yo sea muy fan de Buenafuente, pero, mejor malo conocido, que bueno por conocer.

No podría volver la Sardá, que lo hacía estupendamente...en fin. Eso.

17/11/2009

Devendra Banhart. What will we be.

Entre discos que no me acaban de convencer, y música, que me suena otra vez a lo mismo, además de, claro está, los discos y los discos, y más discos que se van acumulando, y escuchando poco a poco, tanto en el maravilloso Spotify, como en el Ipod, descubro, o, simplemente, por fin me quito los prejuicios y escucho a Devendra Banhart, icono indie, que, yo, al igual que mucha gente, le tenía su poquito de prejuicios. What Will we be, su último disco, me resulta fresco, divertido, y original, calificativos que en los último meses pocas veces encuentro en ningún disco. Por si acaso, reviso los anteriores discos de Banhart...pero no me gusta. Este es una excepción, pues...eso, me gusta, y pa mi que quede, o para quién quiera escucharlo. Os dejo enlace de Spotify.

Devendra Banhart – What Will We Be

13/11/2009

La Década en recuerdos.



Cuando la afición al cine, o a la música, o a la literatura se arrastra ya durante varios años, décadas más bien, las películas vistas, los discos que alguna vez escuchamos y que nos emocionaron, y los libros que leímos, y que nos acompañaron durante varias semanas de lectura atropellada en autobuses, o en el tren, o puede que en una playa solitaria, empiezan desde el momento que se disfrutaron, a formar parte de nuestro recuerdos, alimentándolos y haciéndolos crecer, y dándoles un peso quizá mayor del que le hubiéramos dado sino los hubieramos integrado de manera tan intensa en nuestras vidas, y ofreciéndoles a veces el lugar de buenos amigos, casi consejeros en los difíciles momentos. Los años fomentan el olvido, también el olvido con lo que una vez lloramos y ahora nos cuesta recordar qué escenas, o qué lineas nos provocaron la emoción. El peso de los años nos obliga a hacer memoria cuando queremos recomendar un disco fundamental, que marco nuestras vidas, pero que ahora apenas si sabemos pronunciar su nombre, o quizá, hemos querido olvidarlo, ya que nos recordaba a alguien, o a algo, que era mejor olvidar. También pasa.

Quizá por eso tendemos a recordar el tiempo en que vivimos y que fuimos felices con los discos, con los libros, y con las películas que vimos, y que forman parte indisoluble del recuerdo, y por lo tanto, están a salvo del olvido, tan engañoso, tan mentiroso, tan falaz. 

En diez años también hemos olvidado: ahora que empiezan a salir las listas de la década con lo mejor que hemos vivido, empezamos a pensar, empiezo a pensar, lo fácil que es olvidar también, y como confundo el final del siglo, con el principio de la década que acaba. El Rockdelux y el Mondo Sonoro han hecho su peculiar lista, por supuesto, olvidándose de mucha gente que a mi me parecen fundamental, tanto en el Panorama Español, como en el Internacional. El Rockdelux elige como disco nacional, a La leyenda del Espacio de Los planetas, e internacional, el último de Animal Colective. También en cine, elige a Olvídate de mi, y en literatura, el libro de Bolaño, 2666. Por su parte, MondoSonoro elige como mejor internacional, al Funeral de Arcade Fire , y nacional a Standstill, con su disco, Viva la guerra. En fin, con algunos estoy de acuerdo, y con otros, pues menos. En este punto, me molestan los olvidos.

En diez años los discos se amontonan, y las películas, y lo libros, y se olvidan los grupos como Iron and Wine, o Broken Social Scene, o Architecture in Helsinki, o José González, o Antony and The Jonhsons, o Radiohead, y qué decir de los discos de P.J. Harvey, y muchos, que sin duda también yo olvido. En literatura se olvidan a los autores Españoles, Vila Matas, y Bolaño por afinidad de idioma, son los únicos que aparecen en una lista donde también se habló en Español, con nombres como los de Almudena Grandes, Alberto Méndez, Antonio Muñoz Molina, Javier Marías. Y en cine, el olvido también llego a la revista, y además de elegir películas mediocres y poco recomendables, olvidan obras de arte como las de Winterbottom, Todd Field,  Sam Mendes, Clint Eastwood,  entre muchas.

Me pregunto para qué sirven las listas. ¿Para recordar lo que fue dentro de unos años?. ¿Para alimentar el ego de los artistas al verse en ellas? ¿Para vender más discos, o más libros, más películas?. 

Me quedo, al fin y al cabo, con los recuerdos de lo que me gustó, de lo que disfruté, de lo que creí mío, y ahora, irremediablemente, forma parte indisoluble de mi recuerdo, que sin mucho esfuerzo, también acabará por olvidarse, al igual que se olvidarán las películas, y los libros, y los discos que una vez nos llenaron la vida de emoción. Qué difícil es también hacer eso.

05/11/2009

Tres días con la familia.


Quizá, sin duda, sin duda lo creo, una de las pelis más curiosas del cine Español de este año sea Tres días con la familia, de Mar Coll, película, por otra parte, con un estreno minoritario, quiero decir, dos salas en toda España...o menos, y que, claro está, su salida en DVD tampoco ha sido mucho mejor. Tres días con la familia, en el sentido comercial, me recuerda  un poco a lo que pasó con La Soledad de Jaime Rosales, que, sino llega a ser por los Goya, no la hubiera visto apenas nadie.
En la temática, no tiene demasiado que ver, más allá de un espíritu de cine independiente, y de dramas personales. Tres días con la familia cuenta la historia de una chica joven, que vuelve a su casa para el entierro de su abuelo, y en donde volverá a ver a sus primos, y a sus tíos, y claro está a sus padres. No cuento más de la trama, aunque, aparentemente secilla,  está llena de detalles que la hacen realmente interesante. Destacaría, sobretodo, la veracidad a la hora de contar el entierro, sin grandes dramas, y en fin, muy español, ya que termina siendo una reunión social, más o menos triste, pero social.
Película recomendable, que además guarda un parecido con la última y magnífica película de Olivier Assayas, Las horas del Verano.
No dejéis de verla, al menos, para entrar en el pequeño círculo de gente que se ha acercado a ella, y que la ha disfrutado. Ah, y ni se os ocurra verla doblada al Castellano, una versión original en Catalán, Francés, y Castellano, le da mucha más credibilidad.

30/10/2009

After


Ayer me di cuenta de que en los cines de al lado de casa (Kinepolis), proyectaban After, película que, como todo lo que hace Alberto Rodriguez, su director, me apetecía ver. Por supuesto, corrí para ir a verla, porque  era Jueves, y hoy viernes, sin duda, tristemente la quitarían. Así ha sido, al menos en los Kinepolis. Por lo menos, Miguel Angel  y yo, pudimos disfrutarla...
Alfter cuenta la historia de tres amigos, Julio, Manuel, y Ana, que ya han cumplido los cuarenta, y que, dentro de sus aburguesadas vidas, tienen una noche de marcha, que se prolonga hasta el día siguiente. Contada en dos tiempos, la película se va centrando tanto en la noche que los tres viven, como en su vidas propias, haciendo más interesante aún esa salida nocturna.
After, hasta la fecha, es sin duda la mejor película de Alberto Rodriguez, director atípico, que junto con su amigo, Santi Amodeo se están haciendose de una filmografía propia de lo más curiosa y de lo más interesante.
After es dura, un mazazo en el estómago para entrar en la realidad de estos personajes, interpretados maravillosamente, sobre todo por Guillermo Toledo, que tiene uno de los más difíciles y mejores momentos de la película. Por cierto, que Micah P Hinson, más bien su música, tiene un papel protagónico también en la película.
En fin, os la recomiendo, claro está, si conseguis pillarla en algún cine..., que ésto sí que es triste, que no se pueda ver más que una semana, y no lo de Saw diecinueve ese...


28/10/2009

Inconexo


Los días me resultan inconexos, como si faltara siempre algo en todos lados, como si el conflicto no surgiera, pero estuviera a punto, rozando el climax, cambiándolo todo. Rosana e Inma me acompañan en un corto. Escribo el corto, lo intento, reescribo, y escribo, me doy cuenta, o me vuelvo a dar cuenta, en que si la escritura narrativa me divierte, la de guiones me aburre. Cojo la cámara para los ensayos, y me divierto, aunque el guión aún es inconexo, como los días. Los días también me llevan de nuevo al Eterno amanecer de una mente sin recuerdos, o a Olvídate de mi, de Michel Gondry, película que por fin compro en DVD a precio razonable. El guión es perfecto, pero los personajes tienen vidas incompletas, amores zanjados que borran para que no tenerlos más en el recuerdo, para que sus vidas sean inconexas. Veo también, 500 días juntos, y me recuerda a Olvídate de mi...es más, si no existiera 500 días juntos sería una peli que no estaría mal...buena música, personajes curiosos, y actores en alza. Pero algo es inconexo, quizá sea yo, que inconexo veo las cosas de diferente manera...todo tiene el color del cristal por donde se mira, recuerdo al padre Caballero en clase de filosofía diciendo esas palabras sin conexión.

Leo de nuevo El guión, para intentar buscar conexiones que me lleven hacia buen puerto. Alguna encuentro, aunque no todas, mientras, veo más cine. La curiosa "Actividad paranormal," bate records en Estados Unidos con un presupuesto bajísimo, y me acojona durante dos horas. El cine a veces puede ser interesante, y no gastar dinero en él. Esta película, cumple su objetivo, dar miedo.

Monto lo grabado con Inma y Rosana, todavia retazos de lo que será...aún no tenemos la cámara de verdad, y lo grabado me gusta, un blanco y negro será finalmente el elegido para dar vida a los personajes inconexos. Si odio escribir guiones, rodar me divierte mucho, dirigir a los actores, buscar los planos, jugar con la cámara, moverla, me divierte, aunque los rodajes con mucha gente me aburren también mucho. Si se pudiera rodar sin luz, y sin micrófonos, todo sería más fácil...admiro por eso a Wintterbotom, siempre con el mismo equipo reducido, y haciendo películas estupendas.

Preparo una obra de teatro, monólogos que apenas tienen uno que ver con otros, pero en la inconexión dar algo, y muestran los pequeños detalles que a mi me gustaría mostrar en el guón que escribo. Inconexión, y conexión, qué difícil conseguirlo. 

Acabo la entrada, pero me queda inconexa. Serán los días.

23/10/2009

Modern Family


La curiosidad me hizo acercarme a una serie que acaba de empezar en Estados Unidos, en la Abc, cadena, por otro lado, infravalorada al lado de Showtime y HBO, pero que ha dado series tan buenas como Perdidos o Mujeres Desesperadas. Modern Family cuenta la historia, a modo documental, con entrevistas sobre sus vidas incluidas, de tres familias: Una, la aparentemente más simple, es la más tradicional, hombre y mujer, y sus tres hijos. La segunda, Hombre mayor divorciado de neurótica, se casa con Mujer joven y Colombiana, y monísima, que trae consigo a un hijo de una relación tempestuosa con Colombiano atractivo. La tercera pareja está formada por dos hombres, que han adoptado a una niña Coreana, uno, con un refinado gusto estético, snob, y tímido, y el otro, con un ego enorme, simpático, y dramático a partes iguales.

La receta de la serie, es, incluso mejor de lo que parece. Las tramas llevan a la carcajada, y los diálogos son acidísimos, riéndose y a la vez conviviendo con las familias, que, en el fondo, no son nada modernas, quizá también ahí la ironía del título de la serie. Serie recomendadísima para todo aquel que se quiera mirar un poco en la televisión y reirse de uno mismo al refrejarse en lo más oscuro, dramático, y malicioso que tienen todas las familias, incluida la propia.

22/10/2009

La decepción


La decepción es un sentimiento vacío, sin sentido, que se estanca en el pensamiento y es difícil eliminarlo, ya que, contra la decepción hay pocos remedios con los que luchar, esta, la mayoría de las veces es ajena a nosotros, algo que no hicimos, pero que hicieron amigos, conocidos, padres, o, simplemente, gente a la que admirábamos, y que de un día para otro, nos decepciono con sus cambios, o fuimos nosotros los cambiantes y los que ya no vimos con idénticos ojos sus acciones, sus movimientos, sus deseos, y sobre todo, sus palabras.

Odio profundamente la decepción, quizá porque a veces también peco de confianza y me dejo llevar por las palabras y por los actos de la gente en la que la deposito  y que, sin querer, me decepciona. Claro está, también yo decepciono, puesto que, muchas de las veces esta viene dada por un sentimiento recíproco que afecta a las partes. En el peor de los casos, la decepción, cuando viene de la mano de gente cercana, es posible solucionarla, o simplemente, uno entabla una relación diferente de la que se tenía, y de ahí, vuelve a nacer algo parecido al entendimiento,  aunque en el fondo, nunca llege a la amistad que se tenía. Lo que tenemos cerca y exceptuando casos extremos, es fácil moldearlo, moldearnos, y adaptarlo y adaptarnos para que todo fluya de la mejor de las maneras.

En el peor de los casos, la decepción puede llegar desde sitios lejanos, ya sean, cineastas, músicos, o escritores, que con sus trabajos hemos seguido y casi venerado, y que, en el momento en que llega la vacía decepción, pasan a formar parte de gente a la que, en la mayoría de los casos, no volveremos a seguir.

Me ha pasado hace unos días, todavía estoy intentando acabarlo, con un autor al que admiro, Philip Roth, y su última novela, Sale el espectro, que no me ha gustado, pese a que los aciertos, y las carencias de este novelista también aparecen en la novela. La novela trata la historia de un escritor que después de un tiempo de exilio en un pequeño pueblo, vuelve a la gran ciudad, donde entabla relaciones con dos escritores jóvenes, con los que teóricamente tiene que intercambiar su casa. La novela, como tema principal, habla de los años después del 11 de septiembre, y de cómo la sociedad americana vuelve a votar en masa a G.W,Bush. Ya no cuento más, pese a que, tampoco recomiendo la novela, pese a que me ha decepcionado, pese a que sé que me volverá a costar trabajo coger otra novela de Philip Roth, pese a que sé que la decepción es un sentimiento vacío, estancando, que no sirve para nada, más que para que nos hagamos preguntas, y pensemos si, pese a todo, pese a nosotros, pese a lo que creemos de nosotros mismo, podamos estar equivocados. Es bueno preguntárselo de vez en cuando.

16/10/2009

Adoration.


Creo que tengo memoria, al menos, una selectiva que me hace recordar cosas que la mayoría de la gente no recuerda, o que, puede que sólo yo me acuerde de recordar, o de mirar. Guardo también, como cajón de sastre donde todo cabe, las modas de los que fueron, de los que alguna vez se dijeron que era genios, o que, simplemente, se les prestó más atención que a otros, que ya venían siguiendo la estela de la decadencia. Atom Egoyan estuvo relativamente de moda mucho tiempo, yo, simplemente me enamoré de su cine, y también imagino, que para que se hablara de él, se tuvo que dejar de hablar de otros, que serían también muy grandes.

Ayer veía Adoration, penúltima película de Egoyan, la última, Chloe, remake de una película francesa, se estreno en el último festival de San Sebastian. Adoration no ha tenido tanta suerte, o al menos, no sé en cuantos sitio se habrá estrenado, en España no. Sin embargo, después de la algo fallida, Whrere The truth lies, Egoyan vuelve a retomar un carácter intimo en sus propuestas, creando personajes desorientados como ya hizo en Exótica o El dulce porvenir, y dotándoles de la culpa a un pasado desconocido, pero que intentan desgranar para poder seguir viviendo. Historia compleja, donde un adolescente intenta descubrir si su padre era un terrorista palestino, y donde la imaginación del propio adolescente creará un debate a través de webcams...muy interesante el recurso por cierto.

En fin, como digo, no sé si Egoyan volverá a estar otra vez de moda, o simplemente, estará en el limbo de los directores que estrenan películas, y los medios y las distribuidoras no le harán caso. Yo, en la medida de lo posible, intentaré seguir viéndo sus películas, porque, sinceramente, me parecen del mejor alimento que se le pueden dar a los ojos, y a los sentidos.

Adoration. V.O.S

14/10/2009

Pompas de Papel. Microrelatos

El Riesgo


Después de una tremenda promoción, de críticas, tanto por su elevado presupuesto, como por la misma película, después de una espera que siempre se hace interesante sabiendo quién está detrás del proyecto, por fin, ayer estuve viendo Ágora, la última película de Alejandro Amenábar.

Después de ver la película lo primero que pensé fue, en menudo embolao se ha metido éste muchacho. Y es que, desde hace un tiempo, me da la impresión de que, al contrario de lo que pueda parecer, la Religión cristiana en España está en auge, y todo ataque que se le hace a la misma, termina en contra del libro, película, o medio de expresión en el que se critique a esta iglesia, que, afortunadamente, no somos todos. Hace un año, la estupenda Camino, de Guillermo Fesser, película grande y con muchas lecturas sobre la gran mentira que es la religión, acabó sin ser apenas vista, cuando, por su calidad, tendría que haber sido uno de los éxitos del año. Por otro lado, no hace muchos años, La Pasión de Cristo, de Mel Gibson, llenó las salas del todo el mundo, y provocó un resurgimiento de la fe cristiana, diciendo incluso algún religioso fanático, que la película era milagrosa, y que estaba haciendo que la gente volviera a ir a la iglesia.

La película de Amenábar habla de los fanatismos, a través de la religión Cristiana que se encuentra en auge, y habla también de razón, y de la ciencia, y de la enemistad que ambas tienen que tener, ya que la si la religión nace del desconocimiento, y de la justificación rápida del por qué del mundo, la ciencia se basa en lo contrario, y le roba, afortunadamente, cada día más espacio a la primera. Espero que algún día ya no le quede nada que no esté justificado con Ciencia...claro, que siempre se puede hacer como en algunos lugares de Estados Unidos, y volver al Génesis para la enseñanza.

Curiosamente, el grupo de gente con el que estuve en el cine, tuvo también opiniones diversas: desde el entregado a cien por cien a la película, hasta el que lo dejó frío, y el que se sintió algo ofendido por la visión de la cristiandad, o, también, simplemente, no le había gustado porque le había parecido una simple película de Romanos. A mi, en lineas generales me gustó, me gustó su estructura, y su ritmo, y su tema, y también le pongo algún pero, sobre todo en la creación de Hypatia...pero bueno, es lo de menos, el riesgo con que Amenábar ha hecho ésta película lo justifica todo, o casi todo.

07/10/2009

Series acabadas, de siempre, y nuevas.


Es curioso como, al menos en mi caso, imagino que hay más casos, siempre hay más, las series ya forman parte del consumo diario de historias, a las que ya pertenecían los libros, y las películas, y el teatro. Lo peor, o lo mejor, ahí cada uno, es que el abanico de series se ha multiplicado por tres en los últimos años, y, de tener una o dos series a las que se seguir, algunos hemos pasado a tener diez, u once, o más. Ni que decir tiene, que esto de las series es una elección, y cada uno se puede enganchar o desenganchar cuando buenamente quiera o pueda, según el grado de adicción a la misma.

Septiembre y Octubre son meses fatales para las series, porque es cuando hay que tomar la decisión de cuales dejar, cuales seguir, y a cuales engancharse. Las que dejar, después de ver algo de los primeros episodios, ya las tengo más que claras: Anatomía de Grey, serie que me ha dado muy buenos momentos, pero que, ya no me creo, y que me aburre. No pude acabar su capítulo doble de hace dos semanas. Heroes, después de una temporada pasada bastante mala, acaba también en el cajón de las serie acabadas. Sigo, claro está, con Brothers and Sisters, que me hace reír y llorar a parte iguales, al igual que la muy recuperada, Mujeres Desesperadas, serie que ha sabido reírse de ella misma, y reinventarse de la mejor de las maneras. Todavía quedan por llegar algunas ya empezadas, pero, claro está, no he podido resistirme a ver otras.

Hung es nueva, de la HBO, y acaba de terminar su primera temporada...así que, imagino, que entraría en el grupo de las series que seguiré viendo, ésta, en su etapa Estival, al igual que Weeds, o True Blood. Hung trata una historia de lo más curiosa, la de un hombre que pierde casi todo, a su mujer, hijos, y casa, y casi el trabajo, y que la casualidad, o el azar, y una gran polla, le hacen convertirse en Gigoló en sus horas libres. Hung, es curiosa, ha tenido una primera temporada irregular, pero, pese a todo, es una serie interesante, y que promete muy buenos momentos en sus siguientes temporadas; ya los ha habido también en la primera. Además, el creador de la serie en el estupendo director Alexander Payne, capaz como nadie de crear personajes de perdedores, cosa que también hace en Hung con el personaje de “la Proxeneta”.

Y llega otro momento raro, y es, el de encontrar series nuevas. No sé por qué, pero Bored To Death, serie también de la HBO, me ha sorprendido muy gratamente, sobre todo porque me ha parecido una serie muy POP, en el buen sentido de la palabra. Muy buenos chistes, personajes muy perdidos, y una música estupenda, Andrew Bird y TV on the Radio suenan en su primer capitulo, han hecho que tenga ganas de seguir a ese Detective casual, que no escribe novelas, pero que investiga casos extraños.

¿Y vosotros qué series veis, cuales habéis dejado, y a cuales os enganchasteis ya?



03/10/2009

Si la cosa funciona.


Los grandes aciertos y los grandes fallos de las películas de Woody Allen nacen del mismo sitio: sus neurosis. Y es que, los temas que Woody Allen ha tratado definen perfectamente su filmografía: el miedo a la muerte, la religión, el sexo, y como experto en los temas, ha dado grandes obras maestras como Hannah y sus hermanas, o Misterioso asesinato en Mahattan. Los temas, vuelven a repetirse en Si la cosa funciona, temas, que divierten y te hacen echar unas estupendas risas, pero que, en el fondo, nos hacen pensar que vuelven a ser los mismo que durante años nos ha contado, de ahí, los grandes fallos de las películas de Woody Allen en sus últimos años. De todas formas, Si la cosa funciona, se deja ver, mucho mejor que las anteriores, y te hace pasar unas dos horas en el cine, disfrutando otra de Woody Allen, sin esperar mucho más de lo que siempre nos ha dado, pero al mismo tiempo, disfrutando con todo lo que todavía nos sigue dando.

La verdad, es que por una parte está el cine, y por otra, el cine de Woody Allen.

01/10/2009

Universo Campanella





Convivo por unos días con el mundo, que ni es curioso, ni es peculiar, más bien realista y complejo, de Juan José Campanella, director de nuevo en alza, y que, yo, como mucha gente, conocí con la estupenda El hijo de la novia, aunque ya había hecho otras películas como El niño que gritó puta.

Y digo que está en alza, porque durante un tiempo no lo ha estado, o por lo menos, el público, el Español, se olvidó de él y no lo apoyo viendo una estupenda serie que yo he devorado en varios días, Vientos de Agua, y que emitió Telecinco, aunque sólo tres capítulos. Ahora, también está en los cine su última película, El secreto de sus ojos, que también recomiendo encarecidamente.

El universo de Campanella, o su mundo, es realista, o al menos, intenta hacer sus personajes lo más reales posibles, haciéndoles hablar con unos diálogos que rozan en muchos casos la perfecta linea con el mundo real, y que, gracias a ellos, se produce la magia de la empatía, y de la emoción, tan difícil de conseguir.

Pasa esto, claro está, en Vientos de Agua, serie que narra la historia de dos generaciones de una misma familia, en dos lineas temporales. Una, la del padre, Asturiano que tiene que abandonar su pueblo y viajar hasta Argentina, donde tendrá que hacerse una vida que no le dejaron hacer en España. La otra linea en el argumento es su hijo pequeño, un Arquitecto en una Argentina en crisis, corralito incluido, y que decide viajar a España, para encontrar también su futuro, encontrándose con una situación muy diferente de la que esperaba, ya que entra en el numeroso y menospreciado grupo de los inmigrantes, sin papeles, sin privilegios, sin derechos.

En trece estupendos capítulos, Campanella habla, aprovechando las dos épocas que la trama le facilita, de los acontecimientos históricos más importantes ocurridos en Argentina, y también, de reflejo, en España. Revoluciones, guerras, y avances sociales, se mezclan de forma maestra con las tramas personales, la cuales le da también pie para hablar de la familia, y de los hijos, de las relaciones de pareja, de la soledad, y del ser humano, de su realidad, y de su complejidad. Quizá, el único pero que le pongo a la serie, es que pierde ritmo a mitad de temporada, pero lo recupera de nuevo, aunque, en el fondo, no me guste mucho su capítulo final. Campanella aprovecha la memoria colectiva que todos tenemos de nuestros abuelos, los recuerdos prestados, para emocionarnos con los capítulos, haciendo la visión una forma de adentrarnos en nosotros mismo, y recordar nuestro pasado no vivido, pero que forma parte de nosotros como si no nos hubiera sido contado, y lo hubiéramos disfrutado nosotros.

De lo que si me gusta todo, o casi todo, es de El secreto de sus ojos. Pese a que me gustaría hablar de la película, no quiero hablar de su trama, que es de lo más interesante, y como yo mismo fui virgen, no me gustaría desvelar nada. Más allá de tramas, la película goza de un ritmo estupendo, y de un guión impecable, donde la comedia se mezcla con el drama, y te hace disfrutar como un niño delante de la pantalla del cine. Muy grande Campanella también en esta última película, y en fin, yo acabo ya de habitar su mundo, aunque sólo sea por un tiempo, a la espera de que me ofrezca cosas tan maravillosas, como su Vientos de Agua, o El secreto de sus ojos. No dejéis de verlas, merecen la pena.

25/09/2009

District 9


Lo de las películas de acción son como los hombres rudos, tu crees que con la conversación, y con dos o tres libros puedes hacer que cambien, y vean las cosas de otro modo. Sin embargo, las películas de acción, al igual que los hombres rudos, son lo que son. Entretenimiento y palabras bestias que por mucho que queramos, no cambiaran nunca. A Hollywood le sale rentable. Sin embargo, cada vez que aparece una película de acción con una presunta sensibilidad, o inteligencia en el guión, parece el descubrimiento del fuego, y cree más de uno, que es que, el cine en Hollywood está cambiando, a lo mejor, influenciado por el Europeo. Si bien es cierto, hay películas que, por tener detrás a un gran director, como Paul Greengrass con Bourne, han hecho películas de acción estupendas.
District 9 es una peli de esas que se podrían clasificar como excepción en el cine de acción, pero en el fondo, es eso, una peli de acción, por mucho que su guionista haya sido medianamente original en plantear su guión como un falso documental. En fin, entretiene, más o menos, pero no resistiría ni una segunda visión, y mucho menos, dos minutos en el recuerdo.

23/09/2009

Grizzly Bear. Veckatimest

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Me confundo entre tanto nombre para clasificar la música . Folk, pop, rock, folk clásico, folk americano, folk ambiental, pop folk, o rock pop folk, o cualquier término, que normalmente se les ocurre a los de Rockdelux, ellos, siempre tan modernos. Tomo la decisión más acertada, dejarme llevar, y escuchar menos música, mucho menos, ponerle un nombre. La música es música, y es pop, o rock, y si acaso, folk, a secas.
Ni que decir tiene que el último disco de Grizzly Bear, “Veckatimest”, necesita de la escucha, y está en el lado opuesto de lo que hoy es el escuchar y tirar.  Las doce canciones del disco son piezas de orfebrería que se van disfrutando con las escuchas, en fin, no es de extrañar ya que Nico Muhly, el chico de moda de la música pop, como de las clásica, está detrás de los arreglos, al igual que ya lo estuvo del precioso trabajo de Antony and The Johnsons, The Cryng Light.
Disfruten de la música, yo lo hago, y si es posible, con pocas etiquetas…que no soy muy ordenado, ni soy virgo. Besos a los virgo.

22/09/2009

Juan Belmonte, Matador de Toros


Nunca creí, y sin embargo creí mal, que alguna vez escribiría una entrada sobre toros, o simplemente, sobre algo que versara sobre tema taurino, tema, que por otro lado, y por lo general, me la trae bastante al fresco, por no decir que la fiesta es algo que cuestiono la mayoría de las veces, y no en el mejor sentido en el que se puede cuestionar algo.

Sin embargo, aquí estoy, para intentar hablar sobre el libro Juan Belmonte, Matador de toros, del interesantísimo Manuel Chaves Nogales, escritor desconocido por mi hasta ahora, y al que voy a empezar a aficionarme, al menos, en los pocos libros que escribió. En realidad, me encantaría hablar de Chaves Nogales, más que de Belmonte, personaje taurino del que se narra su vida en el libro, ya que, Nogales me parece el gran hallazgo del libro, sin desmerecer la interesante vida de Belmonte. Y es que, Juan Belmonte, Matador de toros, es más que una biografía de Belmonte, es una curiosa radiografía de principios de siglo, tanto de la sociedad Española, a la que va retratando según Belmonte se mueve en su vida, y torea, como de la Sevillana, en la que más de una risa se les escapará a alguno por comprobar que los tópicos de la ciudad y de sus habitantes siguen estando todavía vigentes, y nada modernizados. También es una radiografía de los diferentes personajes que van pasando, y una buena forma de comprobar, lo que todavía heredamos de nuestros antepasados, y lo que ahora nos avergonzaría.

Y aunque parezca mentira, el libro es todavía mucho más. Es también una visión de la vida en América, tanto la del sur, como la del norte, es también un recorrido por la Cuba antes de la llegada de Castro, tan desconocida, al menos para mi, también de la sociedad de Lima, México, Nueva York, y de todo sitio donde Belmonte estuvo, y Chaves Nogales aprovecha para retratar todo lo retratable, haciendo de la biografía una ficción histórica de lo más interesante.

Hoy no hablo de nada más que del libro, libro que David me recomendó, y que Marías califica como la mejor biografía escrita en España. Sin duda, es una gran biografía, y es un libro de lectura obligada, más que nada, para descubrir a Chaves Nogales, ese periodista con difícil vida capaz de narrar siempre con las palabras más acertadas, y provocar potentes imágenes, al mismo tiempo que se descubre a un personaje, que más allá de ser torero o no, formó parte de la sociedad española de la época, y que se codeo con gente como Ramón del Valle Inclán, y que leía novelas cuando apenas nadie leía, y que le tenía pavor a todo tipo de ceremonias, pero no a las cornadas, ni al dolor.

Hay veces en que las novelas te parecen descubrimientos en sí, y quizá por eso, te impactan más. A mi, con ésta, me ha pasado eso. He vivido en un limbo durante varios días que me ha durado la lectura, y he aprendido, que también, aunque nunca lo hubiera creído, en el mundo de los toros puede haber personas interesantes, y que sus vidas me pueden parecer lecciones a las que poder seguir e imitar. Quizá esté bien equivocarse, y quizá, también, a veces, está bien ir cambiando de opiniones. Al fin y al cabo, nada es tan maleable como una opinión.

17/09/2009

Weeds. Cuarta y quinta temporada.



En Weeds, serie que ya reseñé, han ido pasando muchas cosas. Dejaron el pueblo, los niños crecieron y fueron al gimnasio, viven en México, conocen el tinglaillo de la droga de allí, han tenido hijos, se han enamorado, Alanis Morrisette hace de doctora, hubo secuestros, y cultivos ilegales, también legales, bebieron, se pegaron, introdujeron secundarios estupendos, y también siguieron los mismos, conocieron el infierno, y también el cielo, tontearon con los políticos, y hablaron de inmigración, y en cierto modo, se hicieron todos un poquito delincuentes, y sí, inevitablemente, siguieron fumando Marihuana, y vendiéndola, porque, al fin y al cabo, es Weeds, una serie pequeñita, que sigue sin ver mucha gente, pero que a mi me gusta ver todos los veranos, que es cuando la emiten en ShowTime, porque me río mucho, también me da temas en los que medir mis niveles éticos, y además, me divierto, y me frustro cuando acaba cada una de sus temporadas. En fin, Weeds es Weeds, y espero, que lo sea por mucho tiempo.

La serie completa

16/09/2009

Delgadez y gordura.


Yo soy gordo. Imagino que es la mejor forma de empezar esta entrada. Yo soy gordo. O lo era. O siempre lo seré aunque ahora esté delgado. Más o menos. En proceso de nuevo a la delgadez. Además, yo soy un gordo casi profesional. Mi hermana ha sido también toda la vida una profesional de la gordura, y qué decir de mi padre. Mi madre, siempre se ha librado. Así que lo de la gordura en mi caso viene a ser como la herencia de la empresa familiar, de la que además, mi hermana y yo, siempre nos hemos querido librar. Mi padre no, él está orgulloso de la empresa, y no pone ningún remedio para venderla.

Si profundizo un poco más, quizá más en mis momentos de delgadez que de gordura, ésta se ha producido cuando he estado lejos de la empresa familiar. Mi momento de más delgadez fue cuando vivía en Cádiz, en el que tuve que repetir mil veces que no estaba anoréxico, y que comía, aunque de forma responsable, y sin darme atracones. Quizá la tranquilidad de Cádiz me calmó, y dejé de tener ansiedad. Cuando regresé a la empresa familiar, volvió la ansiedad, todavía más fuerte que antes, y volví a engondar, y al volver a irme, he vuelto a adelgazar. En fin, mi montaña rusa del peso sin duda está asociada a una forma de vida en familia, de la que, por supuesto, no me podré librar nunca; tampoco quiero.

Todo esto que acabo de centrar en mi propia vida, es más o menos lo que Daniel Sánchez Arévalo, ha querido contar en “Gordos”, su segunda, y muy notable película, después de la estupenda Azúl oscuro casi negro. Los personajes de Gordos buscan también respuestas a sus gorduras. Buscan en su interior para intentar mejorar su exterior, el cual odian, y por lo tanto, se odian un poco a sí mismos. En gordos, además, en su estupendo reparto coral, hay muchos tipos de gordos. La niña con padres gordos orgullosos de serlo. Un peculiar presentador de teletienda gay. Una pareja ultracatólica. Y un terapetua, y su embarazada mujer, interpretada por una estupenda Verónica Sánchez. Me guardo sus interiores, sus gorduras reales, porque es realmente lo que hace interesante a la película de Sánchez Arévalo, y la hace ir más allá, profundizando en las relaciones, que es, al fin y al cabo, lo que a todos nos une, y a la vez nos separa.

Yo seguiré ahora, adelgazando, y quizá en unos años, vuelva a engondar, o tome la empresa familiar, o me vuelva anoréxico...en fin, no me importa, porque, gordo o delgado, siempre me he aceptado muy bien a mi mismo. Quizá es que, en el fondo, no soy ni gordo, ni delgado, y no tengo ningún tipo de equlibrio. En fin, qué cruz lo mío.

http://www.gordoslapelicula.com/

14/09/2009

Scarlett Johansson y Pete Yorn



Reconozco que el disco de Scarlett Johansson, Anyway i lay my head, no me gustó mucho. Sin embargo, me intereso su colaboración con Pete Yorn. Y esto es otra cosa, principalmente porque el trabajo es más de él, aunque ella también forma parte activa del estupendo album. Un disco lleno de pequeños detalles, con ritmos curiosos que envuelven las voces de Pete y de Scarlett, y esa peculiar relación que intentan contar a través de las canciones. En fin, si alguién, yo mismo, dudaba del talento de la actriz, aquí se despejan las dudas. Break up es la luz que ilumina de nuevo su carrera musical, o no, puede que vuelve a las andadas.

South Pop. Crónica del Festival.



Para qué callarlo, tenemos ganas de festival. Miguel Ángel, Nacho y yo, hacemos las maletas y nos preparamos para el South Pop, Festival de música en Isla Cristina, Huelva. Los alicientes para el Festival son a priori muchos: música en directo, playa, piscina con Dj,s.

La primera sorpresa es el Hotel, justo al lado de donde serán los conciertos, y con una habitación estupenda donde dejamos las maletas para irnos a comer. Casualmente, en Isla Cristina es la feria del Bonito, y los bares ofrecen platos elaborados con este pescado, el cual degustamos con el mayor de los placeres. Luego nos espera la piscina, una piscina enorme y llena de tumbonas, donde encontramos a casi todos los que van al festival bañándose y bailando al ritmo del Dj. Además, los precios para la gente del festival en el hotel son mitad de precio. Miguel Angel y yo aprovechamos la oferta, no digo más.

Y empieza el festival. Aquí quizá venga el único pero. El viernes es algo flojo con respecto a los grupos. Excepto Cats on Fire que me gustan mucho, y la Bienquerida que tengo ganas de ver, los demás grupos tienen menos atractivo. De todas formas, disfrutamos de todos los conciertos en un estupendo anfiteatro. ¿Por qué no tienen más anfiteatros modernos los pueblos y ciudades?. Es el sitio más perfecto que hay para los conciertos y las obras de teatro y sinceramente, no creo que sea nada caro el hormigón. En fin. La Bienquerida, que como digo, me gusta, al menos en el disco, me llega a decepcionar un poco en su directo. La voz sobresale demasiado al resto de instrumentos, y termina siendo algo ridículo....en fin, quizá no era su mejor día. Acabamos la noche con unas suecas monísimas, Those Dancing Days, que tocan bien, y nos divierten un rato.

El sábado se repite. Por la mañana probamos la playa, y por la tarde, volvemos a la estupenda piscina con los Dj,s. El sábado para el tema de los conciertos es algo mejor. Vemos primero a David Thomas Bouthton, que nos hace gracia con una voz a lo Antony Hegarty, pero que juega todo el rato con samples y con loops de sonido. Por fin llegan los Klaus y Kinski, grupo que tengo muchas ganas de ver, porque su primer disco, Tu hoguera está ardiendo, ha sido sin duda uno de los más escuchamos este año en mi Ipod. También tiene un single estupendo, que descubro días antes, Por qué no me das tu dinero, y que me anima aún más para verlos. No me decepcionan. En concierto tienen un sonido muy bueno, y aprovechan la psicodelia que el disco les proponía para incentivar las atmósferas. Me doy cuenta, con algo de pena, que los Klaus no son santo de devoción de todo el universo Indie, al menos, el que se congrega en el South Pop. A mi me parece un grupo que se sale de la norma, pero, parece que no todo el mundo piensa igual. Quizá ellos tampoco se venden demasiado bien, o quizá hay que esperar un segundo disco. Por otra parte, ella, Marina, la cantante, es divertidamente naif.

Micah P. Hinson se presenta solo con su guitarra. Su propuesta es rotunda y tajante. Sus canciones se reinventan en el concierto, y él despliega su potente voz para llenar todo el recinto. El Micah P. Hinson de los discos no es el mismo que el de los conciertos, es otro concepto de su forma de cantar, todo cambia, aunque todo sea igual. Es un espectaculo digno de ver, y escuchar. Por cierto, que salgo algo cabreado, porque un grupo amplio, con unas drogas buenísimas, imagino, no respetan el espectáculo de Micah. En fin, las drogas, mejor para los DJ, pol diol.

Después de echar unas risas con las letras de los Punsetes, llegan los We Are Standard, con una potencia de watios extrema, y con unos ritmos bailables y pegadizos. Pese a su cantante, moderno de libro, el grupo resulta muy interesante, y muestra un estilo diferente, al menos, en el panorama Español.

Poco más, aparte de hablar de la estupenda organización del Festival, que no se notó, lo cual imagino que es muy bueno. En fin, esperaremos al año que viene, también con la esperanza de que no se masifique, ni cambie de recinto, porque es lo que realmente hace interesante este estupendo Festival

11/09/2009

Mapa de los sonidos de Tokio


Como el nuevo diseño del blog me da la oportunidad de tener más de una entrada a la vista, voy a aprovecharlo y de vez en cuando también haré reseñas algo más cortas, según vea cine, o escuche música.
Empiezo esta nueva sección con Mapa de los Sonidos de Tokio, de Isabel Coixet, película que acabo de ver, y he ido a verla, pese a las malas críticas, por el buen recuerdo que guardaba de su anterior película, Elegy, que me emocionó, y disfruté mucho. No ha pasado lo mismo con Mapa de los Sonidos de Tokio. Me ha parecido una película poco creíble, con unos diálogos que chirrían por todos lados, y con unos personajes, que sinceramente, rozaban el ridículo. Pese a todo, Coixet sabe rodar, aunque, sinceramente, le fallan los guiones. En fin, me queda el recuerdo de Cosas que nunca te dije, película con la que se dio a conocer, y con la que yo entablé una curiosa relación, y entendí por completo su universo. Cosa difícil, por lo que parece ahora en su nueva etapa.

08/09/2009

Drogas duras.


Para mi, muchas de las veces, lo interesante de una novela no es la historia que cuenta. Eso queda claro. Soy fan de Marías, y éste tiende a contar poco en sus historias, investigando más en la forma de contarlas, o de no contarlas, que en la estructura que la misma historia tenga tras de sí. Pero iré más allá. A veces, lo que realmente me puede interesar de una historia en una novela, es la capacidad del escritor para describir el detalle, el hecho, o los hechos,  que son difíciles de explicar incluso en la realidad; los pequeños momentos que vivimos los humanos unos con otros, y que son tan invisibles que al verlos en una novela te hacen dar un pequeño vuelco al corazón. Los detalles son minúsculos, nimiedades que puedan hacer que una relación cambie por completo, o que dejemos de ver a alguien como creíamos que era, o quizá, con solo dos frases, nos decepcione para siempre, o lo queramos para toda la vida, o lo odiemos sin remedio.

Hace unos meses, gracias a dos estupendos artículos de El País, uno de Rosa Montero y otro de Carlos Boyero, empecé a interesarme con Patricia Highsmith, escritora americana a la que yo conocía sobre todo por sus adaptaciones cinematográficas; la estupenda El Talento de Mr Ripley, dirigida por Anthony Mingella, y Extraños en un tren, dirigida por Alfred Hithcock. También había leído Siete cuentos Misóginos, unos relatos geniales sobre mujeres.

Diría mucho a mi favor que no fui prejuiciado hacia su literatura, pero, no sería verdad. Me fui al tópico, que no era más que la Highsmith era una escritora de novela negra y de asesinatos. Cosa que también es, pero, la lectura del primer libro que tuve en mis manos, El Cuchillo, hacía que en sus primera cien páginas se me fuera de la cabeza cualquier clase de prejuicio o de tópico. El Cuchillo era, al menos en sus primeras páginas, la historia de una pareja en crisis, que se hacía daño con la palabra, y que la Highsmith, la dota de profundidad, de realismo, haciendo insostenible a veces la lectura por el dolor que te provocaban ambos personajes en la relación. Creo que la disección o la radiografía de los personajes se le quedan cortos para hablar de esta escritora, que con la trama del primer libro que leía, ya me había conquistado.

Por supuesto, me empezó el mono, y me fui a la librería Babel a buscar más libros. Desgraciadamente, no tenían muchos, aunque pude comprar, Crímenes imaginarios, que devoré en pocos días, y Pájaros a punto de volar, cuentos cortos que guardo para el final de las lecturas de la Highsmith. Crímenes imaginarios me sorprendió aún más, ya que la trama, tan rocambolesca, en manos de la Hisgsmith tenía fuerza, y era creíble, además de mostrar a un personaje principal con una imaginación desbordante, y más que interesante.

Sigo con el mono, y me lanzo a la busca y captura de los libros de la Higsmith, hasta que, sin darme cuenta, visito una librería en el centro de Granada, Atlántida, que me da muchos de los títulos que quería leer. El temblor del la falsificación, La celda de Cristal, El Grito de la Lechuza, y sobre todo Mar de Fondo, libro que Rosa Montero pone muy bien, y que leo en varios días, haciéndome ver el enorme talento que tenía la escritora.

Hay libros que no encuentro, así que, me los bajo de internet, como el estupendo Suspense, libro que desentraña la escritura de una novela de Misterio.

Sin duda, la Highsmith es droga dura, de la buena, capaz de tenerte leyendo sin que te des cuenta varias horas, y descubriéndote parte oscuras, incluso propias, inundándolas de pensamientos impuros, insanos, y empatizando con asesinos, mientras disfrutas como un niño una de las mejores experiencias que sin duda te puede dar la literatura. Tengo mono, voy a por otra dosis de la Highsmith.

02/09/2009

La vida familiar.


Empezaré con un tópico: la familia no se elige. Sí, es un tópico manido y repetitivo, y que, a base de estas repeticiones, que no por ellas, parece más verdad de lo que en realidad es. Más o menos verdad, de entre todo el abanico de oportunidades y elecciones que podemos hacer a lo largo de la vida, la familia es una de las primeras que nos viene autoimpuesta. Por supuesto, las quejas por la familia pueden ser muchas, pero tampoco llegan a ser por el mismo hecho de ser tu familia. Al fin y al cabo, desde pequeños nosotros somos parte de ella, y se nos educa en la misma, se fomentan los hábitos, buenos o malos, y se nos da una visión de la vida, moral, ética y política, que en nuestra edad adulta, nosotros decidiremos si es la que nos interesa, o no. Nuestra familia nos ata a nosotros mismos, a nuestro pasado, a nuestro futuro, y en cierto modo, siempre hay que rendir cuentas, o al menos, dar explicaciones cuando a nadie o casi nadie se las damos. Sin embargo, al final, nos guste o no, llegamos a integrarnos como parte activa de la familia, y nos creamos un rol que vaya acorde con el equilibrio que ésta necesita. Ya sea el hijo responsable y obediente, o el rebelde y malhumorado, o el esquivo adolescente, o el mandón con aires de grandeza. En fin, para todo hay, como familias a las que decepcionar, porque, eso sí es claro, si uno quiere de verdad vivir su propia vida y ser feliz en ella, más tarde o más temprano, tendrá que librarse de esta familia, y acabar decepcionándola.

Puede que en esta decepción familiar empiecen los traumas, o al menos, parte de ellos. La culpa siempre nos invade, y es poderosa y traicionera.

La segunda temporada de In Treatment, la estupenda serie de la HBO, tiene como tema principal la familia, y las tramas, todas, giran en torno a ella. Al igual que en la temporada anterior, cuatro personajes, y los dos terapeutas, se reúnen una vez a la semana para intentar arreglar sus problemas de vida; Una mujer de mediana edad, ejecutiva, y con una gran dependencia a su padre. Una chica joven con un secreto por revelar, y que guarda para no herir a su madre y a sus hermano con síndrome de Asperger. Un padre que ve como su hija mayor no sigue sus pasos, y vive su vida. Y un niño de diez años que se encuentra en la mitad del divorcio de sus padres, y en los que no encuentra más que odio. También el terapeuta tiene una trama familiar, un divorcio y unos hijos a los que no puede ver por la distancia. Y todas las tramas y todos los capítulos vuelven a estar excelentemente escritos y dirigidos como en su primera temporada. Quizá en esta segunda, el factor sorpresa se pierde, pero, al fin y al cabo, ya sabemos de qué va la historia. Diálogos y más diálogos que poco a poco profundizan en las relaciones humanas, en el intelecto, en el alma a veces herida que todos llevamos con nosotros y que debemos curar para poder seguir avanzando.

Acabaré con un tópico: en la vida no se nos da una brújula con la que poder seguir un camino a la felicidad. Hay que equivocarse en el camino, volver atrás, a veces rendirse, otras avanzar. Lo que sí es claro, que por mucho que nos gritemos, y discutamos, y odiemos, y queramos, la familia siempre está ahí, también la familia que cada uno quiera inventarse, y a falta de un terapeuta, también a veces, es capaz de arreglar algún que otro desarreglo emocional. Al menos lo intenta. También la ficción a veces es capaz de llegar a donde uno necesita ir, quizá, la ficción de vez en cuando abra partes de nosotros que no conocíamos, y nos enseñe nuevos caminos, y nos eduque también en el rumbo. No soy por lo general muy fan de que la Ficción pueda hacer esta cosas, pero, sin duda, In treatment tiene la fuerza del pensamiento, de fomentarlo, y reforzarlo, y sólo por eso, se merece unas cuantas horas de mi tiempo en cada una de sus temporadas. Seguro que más tarde o más temprano, tendré que revisitarla. Lo haré con el mayor de los placeres.

primera temporada

segunda temporada

28/08/2009

Edimburgo. Pasos por Escocia.


Edimburgo engaña al visitante en su llegada, que, acostumbrado a ver barrios residenciales como los de Londres, tiende a pensar que el lugar que ahora visita se parece a lo que dejó en el pasado de la memoria reciente. Sin embargo, el engaño se desmorona pronto, al llegar al centro de la ciudad, donde los edificios son señoriales, y las casas, tanto las particulares como los edificios oficiales, parecen pequeños castillos que poco a poco han ido formando la ciudad hasta convertirla en lo que hoy es; una de las más bonitas y más infravaloradas de Europa, al menos, para una gran mayoría, al menos, para mí, que en mi incultura no la creí de tan gran belleza.

Edimburgo además acoge al visitante con gran gusto, imagino que acostumbrada gracias a sus múltiples festivales estivales, de cine, de teatro en la calle, de música...Abro los ojos con impaciencia sabiendo a priori que la ciudad me encantará, y que además, no serán dos días suficientes para verla y disfrutarla...ya no hay vuelta atrás, aunque la tentación de quedarnos unos días más está en el aire ésta se desvanece rápidamente al encontrarnos un problema con el hotel en el que nos quedamos. Gajes del oficio que solventamos con un inglés que al principio del viaje nos avergonzaba, y que en el final nos hace sentirmos bastante orgullosos.

Desde el principio del viaje sabía que Edimburgo me iba a deparar una gran sorpresa: El Fringe, su festival de teatro en la calle que me emociona aún más viendo la cantidad de espectáculos que ofrece en los pocos días que nos quedaremos. Pese a todo, el hecho de no haber previsto tal cantidad de espectáculos me dificulta su visionado, sin tener además en cuenta el handicap de que todos son en Inglés, que digo...en Escocés, acento que es difícil entender. La misma tarde en que llegamos acudimos a uno de estos espectaculos en Escocés. Hay 250 puntos en toda la ciudad que durante un mes ofrecerán espectáculos en interiores. Pubs, Hoteles, Restaurantes, Museos, y claro está, los estupendos Teatros, son los encargados de acoger esas representaciones venidas de todas las partes del mundo. Sin embargo, lo realmente interesante del Fringe es la parte de las representaciones en la calle. Su Milla Real, calle principal de la ciudad, es cortada al tráfico para acoger a los actores, magos, mimos, trapecistas, que ofreceran de forma gratuita sus espectáculos a todos aquellos que se detengan en su camino para observarlos. Y sí, disfruto como un niño de todos los espectáculos, dejando un poco al lado los monumentos de la ciudad, que exceptuando el Castillo de Edimburgo que visito el segundo día con todos los que me acompañan en el viaje, dejo en un segundo plano dándole prioridad a los espectáculos callejeros.

Me pierdo solo en las calles de Edimburgo, al igual que me pasa en Londres, la ciudad se muestra accesible y nunca tengo la sensación de estar perdido. Recorro las calles viendo los espectáculos, y pienso otra vez en el Arte por el Arte, en lo mucho que todavía nos queda por aprender, y por sentir sólo por el simple hecho de sentir. Acabo el viaje de Edimburgo con un buen sabor de boca, y sin duda otro año volveremos, quizá con algo más planeado, para de verdad disfrutar del Festival, con un Inglés todavía mejor que nos haga entender hasta el más mínimo detalle de este país que ha resultado amistoso, amable, moderno, y pretenciosamente perfecto.

26/08/2009

Mis canciones del Verano

Fanfarlo


Deerhunter


God Help The girl


Peter Von Poehl

It hugs back

the horrors

18/08/2009

Escocia. Primera parte.


Si hay algo que he aprendido en este viaje a lo largo de sus trece días, y que ratifica mi mala fama de urbanita, es el gusto a conocer ciudades, ya sean pequeñas como la preciosa Inverness, como más grandes, como la maravillosa Londres, o Edimburgo. A titulo personal, descubrir las ciudades en lugar de conocer los entornos naturales me parece más interesante. Me gusta la forma en que las personas crean los pueblos, los edificios, las calles, y los juegos que se producen con ellos, a veces, mediante obras de arte que se integran perfectamente en mitad de una calle, o encima de una acera, o colgando de un gran edificio, o simplemente con la cotidianidad de las vidas de los habitantes de estas ciudades. Me gustan las voces de la gente en las calles, sentirme extranjero y pequeño en los lugares que no conozco, y engrandecerme cuando ya me empiezan a ser familiares los sitios, las caras, cuando empiezo a formar parte, aunque sólo sea por unos días, de ellos. Viajar abre la mente, conocer gente, costumbres, formas de vida diferentes, abre la mente, abre las fronteras y los caminos del pensamiento. Quizá por esta versión que tengo sobre los viajes hizo la segunda parte del mismo algo más aburrida, ya que la naturaleza me aburre demasiado pronto, y no soy muy amigo de las largas caminatas, aunque sea rodeado de las preciosas Highlands.

La segunda parte del viaje comienza en Glasgow, aunque no vemos nada de la ciudad, más allá de la estación de tren, y del servicio de alquiler de coches. El coche nos hará recorrer en diez días Escocia casi de punta a punta. Se une más gente al viaje, Antonio y Carmen, que van en un coche diferente al nuestro. Tranquilos, empezamos nuestro camino por la izquierda con un Raúl asustado al volante. Nacho conducirá más tarde, aunque le pillará el gusto a la conducción, dejando a Raúl más liberado del suplicio. Stirling, y alrededores nos harán pasar las dos noches siguientes, en las que visitas al campo serán la tónica. La casa rural donde nos hospedamos es inmejorable, y con unas vistas a un lago preciosas. También empezamos a descubrir los Pubs Escoceses, y sus estupendas cervezas (la comida menos). Stirling es una ciudad pequeña, y su Castillo nos decepciona algo. Quizá venimos malacostumbrados de Londres. Seguimos nuestro camino y ahora llegamos a Inverness, ciudad que nos sorprende gratamente. Como ya digo, no soy muy de ver paisajes, decido quedarme el día siguiente en la ciudad y visitarla. Gran acierto. Inverness es una ciudad mucho más moderna e interesante de lo que a primera vista ofrecía su paisaje lleno de catedrales y de iglesias de todo tipo de religiones. Es una ciudad viva, con pequeños museos, centros comerciales abiertos, y gran vida en las calles. Por cierto, antes de que se me olvide, los Escoceses son maravillosos; amables, pacientes y serviciales como nunca había conocido a nadie. La estancia en Inverness nos pone las pilas para seguir con energías, además, nuestro Bed and Breadfast es también estupendo, con una claraboya en el techo que nos ilumina al despertarnos. Veremos el lago Ness, y no vemos al monstruo….creo que cobraban por verlo o algo así.

Seguimos hasta Ullapul, donde, afortunadamente, sólo pasaremos una noche. Aquí con el Hotel no hemos acertado mucho, al menos nuestra habitación, que es fea, y poco higiénica. Se une más gente al viaje. Carlos, María Jesús, Ana Belén, y Francisco. Nos vamos de excursión y cenamos en un pub donde parece estar lleno sólo de Españoles. Reconozco a un chico, un actor que salía en la Fiesta. Nos sientan cerca en la mesa, y por casualidad, acabamos hablando con ellos. Su chica también es actriz, y ambos aparecen en Amar en tiempos revueltos. Nos despedimos de ellos, y nos vamos al hotel, al día siguiente nos espera Fort Williams.

De Fort Williams veremos poco, más allá de su estupendo Bed and Breadfast, y de sus magníficos desayunos, aderezados por equivocaciones con Porrish, gachas o algo así. Visitaremos los alrededores, y poco a poco nos iremos despidiendo de Escocia, aunque, nos quedará el plato fuerte, Edimburgo, que será al día siguiente, y que se convertirá en la sorpresa más agradable del viaje.

14/08/2009

Venganza Kármika

Marta creía en el karma, y como creyente, justificaba su éxito al bien que durante años había hecho a sus padres, a infinidad de amigos, a no pocos conocidos y a muy largos etcéteras.

Carlos también había aparecido mecido por el azar, y Marta se dejaba querer, amar, proteger entre sus brazos musculosos, y sus piernas de atleta griego. Era una suerte el haberlo encontrado, al igual que la suerte la había llevado a ser una actriz de éxito, y la había hecho viajar por el mundo acompañada por su amado; éxito que había hecho que ella lo despreciara por primera vez, con una copa de champán entre sus dedos, insultando su talento con pocas palabras: Tú no vales para nada; Siempre estarás a mi sombra; Nunca te acompañará el talento.

A Carlos le bastaron tres años de insoportables insultos para dejarla, escondiendo en el odio cada una de sus maliciosas y venenosas palabras. Carlos, como catarsis para la cura, se había ocupado de reproducir sus insultos por cada uno de los platos de televisión en los que le pagaban sumas de dinero astronómicas.

Carlos no creía en el karma, y como no creyente, justificaba su éxito en el fracaso de ella, que con injusticia, sin premeditación, y por sorpresa, comenzaba a pagar su presente vida kármica.

11/08/2009

Londres Segunda parte. Pasos de Londres.


El tecer día comienza con la llegada de Raúl y Yolanda, que nos acompañan en el nuestro viaje hasta el final. Ya que ellos sólo podrán estar un día en Londres, aprovechamos para ver los museos más importantes. El British Museum nos recibe con insolencia, con un enorme techo acristalado que nos protege de la luz del sol y que nos muestra cada una de las salas del museo, museo que intenta hacer un recorrido por la historia del hombre a través de sus obras artísticas y pictóricas más importantes. Y lo hace, claro está, y nos reímos de todo el expolio que los Británicos han tenido que hacer para conseguir su museo. Volvemos al río, y volvemos a ver el parlamento, y recorremos la zona. Cogemos el metro a un barrio que tengo ganas de ver, el Soho, donde Londres se llena de color y de modernidad, de vanguardia, de juventud. Comemos en el Soho, y desde allí recorremos el barrio hasta Picadilly Circus, y Tragalgar Square, donde nos encontramos con su National Gallery, uno de los mejores museos pictóricos del mundo que con el cansancio dejamos a la mitad. Otra vez será. Volvemos al Soho, recorremos sus calles, vemos conciertos y tiendas, ropa y discos, tomamos café en sus curiosas terrazas interiores, caminamos y caminamos. Cogemos el metro hasta Hyde Park, y caminamos sin coches, al aire libre, rodeados de Londinenses que montan en patines, van en bicicleta, o toman el sol, algunos, como los hindúes, o los árabes, separados en grupos según el sexo. El día de Londres se acaba. Cenamos en un Italiano, y nos falta tiempo para ver más, Candem Town, Buckinghan Palace, en fin. Londres acaba siendo cercano, y aunque caro, la vuelta no será del todo difícil. Apuntamos lo que haremos, y esperamos con impaciencia. Glasgow nos recibirá al día siguiente.


04/08/2009

Londres. Primera parte.


Londres despierta de repente, como una imagen inconsciente en mi cabeza que sus calles detonan como una bomba de recuerdos inesperados. El hotel nos recibe en español y las calles, para nuestra sorpresa, también están llenas del idioma. Paseamos toda la tarde a la orilla del Tamesis, recorremos puentes, calles, bares, parques con lunares en los arboles. Londres por la tarde se divierte en la calle, con hombres y mujeres enchaquetados frente a varias pintas de cerveza. Vemos el global treatre y varios teatros, pero el tiempo no nos da oportunidad para poder acudir a algún apetecible espectáculo. Otra vez el otra vez.

La lluvia hace su aparición, pero no nos importa mientras nos perdemos entre los londinenses, con seguridad, con impaciencia, con soltura. Compramos algo para cenar y acabamos un primer día prometedor. Las sonrisas nos delatan, pese a lo caro de la ciudad, nos encanta estar en ella. Es una ciudad abierta, moderna, y sabe reírse de ella misma, quizá un poco como los ingleses. Esas personas tan peculiarmente inventadas a sí mismas. También los ingleses son hindúes, de la colonia, y son parte de la ciudad, indisoluble y plena, y cada vez más rica, con esas culturas tan diferentes y variadas que el cine todavía no ha integrado en nuestro insconciente colectivo.

El segundo día despierta con ganas de museos, Londres, además, está repleto de ellos. El primero será el Tate Britain, quizá no el más famoso, pero que a mi me sorprende gratamente con sus montajes. El arte por el arte sin sentido, sin significado, tiene especial importancia en este museo y me gusta, me divierte. Las videocreaciones o las esculturas gigantescas me hacen abrir los ojos con interes. También ocurre en la Tate Modern, donde además el espacio cobra una especial importancia, como si de una catedral moderna se tratase. El exceso y el gusto se encuentran en perfecto equilibrio.

Nacho quiere ver el museo de historia natural, el cual nos cierran casi al llegar, así que decidimos ir a Notting hill sabiendo que sin el mercadillo de portobello road, que se monta los sábados, el barrio tendrá menos interes. No encuentro ninguna tienda de discos...en fin, quizá no miro bien. Harrods será nuestra siguiente parada, intrigados por su fama, lo recorremos con espectacion haciendo de la decepción una palabra a repetir sobre el sitio. Harrods es pretencioso y cateto a partes iguales. Un lujo innecesario, y que al contrario que el arte por el arte, deja de tener sentido. Harrods presume sólo y exclusivamente del dinero. No me gusta.

Caminamos, paseamos, dormimos, seguimos.

(escrito con mucho trabajo desde mi ipod)