Revolucionarios

15-jul-2009

Si hace unos días hablábamos de los Megalómanos, esas personas obsesionadas con la eternidad, hablar hoy de los Revolucionarios no es para nada casual, ya que, en cierto modo, pueden resultar arquetipos afines. Claro está, los Revolucionarios gozan de mejor fama, al fin y al cabo, la mayoría de ellos han nacido por la necesidad de cambios que los pueblos necesitaban, o pedían, “creando” personas a veces desorientadas, pero que, al poco tiempo, se han alzado con una bandera que han querido guiar entre las tinieblas del pasado, entre las tinieblas de la “incultura”.

También, los Revolucionarios, nacen en todos los ámbitos de la vida; los políticos como El Ché, o el recientemente, y sin revolución, Obama. Los religiosos, como Buda, Mahoma o Jesucristo. Y claro está, los Revolucionarios artísticos, en todas las disciplinas, desde Los Renacentistas como Leonardo a Miguel Ángel, hasta el español Picasso, entran dentro de un grupo amplio, y diría que infinito mientras el hombre sea hombre. Es curioso, como además, cada cierto tiempo la sociedad espera una revolución, o un revolucionario que los libere, no sólo de la clase política que le desagrada, sino también una revolución de pensamiento, o simplemente artística, cayendo mucha de las veces en la desdicha de pensar que esa revolución es buena, y cegándonos al mirar al otro lado de su realidad.

Pese a todo me gustan los Revolucionarios. Me parece interesante que existan. A la vez, también, oxigenan a las sociedades. Claro está, prefiero a los revolucionarios artísticos, al fin y al cabo, éstos no necesitan cercenar cabezas para conseguir sus revoluciones.

Hace unos días que me he vuelto a encontrar con un revolucionario, Francois Truffaut, director de cine Francés, e icono de la Nouvelle Vague, que con su primera película, Los Cuatrocientos Golpes, fue encumbrado como un revolucionario cinematográfico, y sacado en hombres, como en las plazas de toros, del Festival de Cannes donde se estreno su película. Francois Truffaut fue revolucionario al romper con las normas que imponía el cine, sobre todo el americano, rodando en exteriores, sin grúas o artilugios para las cámaras, y con luz natural, todo un poco a pelo, y haciendo que sus películas tuviera un aspecto de documental, o de realidad, que en aquellos momentos le faltaba al cine americano. Y lo consiguió, claro que lo consiguió, imagino que durante mucho tiempo, su cine se vio como una autentica revolución, y claro está, como los grandes maestros, fue copiado, y otra vez copiado, hasta que, llegó un día, en que, su golpe maestro, su técnica inventada y única, se integró perfectamente en la forma de hacer cine, y ahí, desapareció.

Como ya digo, me vuelvo a encontrar con Truffaut, y su revolución se ha perdido. Sus películas, muy bien narradas por otro lado, han perdido quizá el aire de modernidad que tuvieron en su estreno, por muy frescas que se conserven. Su cine, que llenó las salas con los más vanguardistas de la época, queda ahora reflejado en unas preciosas historias, y la revolución, queda silenciada entre millones de películas que lo recuerdan.

Quizá la revolución sea así, como el cine de Truffaut, en un principio intenso y arrollador, y al poco tiempo, calmado, sereno, sencillo. Sigo viendo sus películas, tengo once todavía por ver, las disfruto, las analizo, me divierto en un caluroso verano a la espera de la incertidumbre, a la espera del revolucionario, en los albores de la revolución.


Misterios por resolver.

09-jul-2009


Capítulo 1. Antecedentes.

La resolución del misterio, como en las grandes novelas, pasó hace tres años, aunque, como las grandes resoluciones, fue algo inadvertido, y que por supuesto, nunca creí que serviría para resolver un misterio. Ni mucho menos.

Capítulo 2. Toma de contacto.

Es extraño, o desde luego, curioso, como una novela, Los hombres que no amaban a las mujeres, o una trilogía, Millenium, puede poner de acuerdo a millones de lectores, tanto a los lectores compulsivos de Best Sellers, como a los más leídos, o con mejor gusto. Y sin embargo, pasó. El libro de Steig Larsson ha vendido millones de ejemplares en todo el mundo, y está haciendo dinero a porrillo, aunque Larsson, desafortunadamente, no verá ni un duro. Murió antes de que se publicaran sus novelas. Ayer, además, leo que su mujer, con la que nunca se casó porque el gobierno Sueco le recomendó no aparecer en documentos oficiales debido a sus exhaustivos estudios sobre la derecha extrema que lo quería matar, no percibirá ni un duro de sus novelas, y el dinero, se lo quedará el padre y el hermano de Larsson, a los cuales él apenas hablaba. Éso, sí que es una novela.

Capítulo 3. El libro.

A mi alrededor empiezan a leer el libro. Antonio está entusiasmado con su lectura. A Cristina le cuesta trabajo dejar de leer, y los devora los tres rápidamente. A David también le empieza a gustar. También Coral, Laura, y muchos críticos en los que confío, Enric González, y Carlos Boyero están también entusiasmados con la historia que propone Larsson. A mí, sin yo pedirlo, me lo regalan en Navidad, y lo dejo en la estantería hasta hace unas dos semanas. Son cosas que pasan.

Capítulo 3. Prolegómenos a la lectura.

Empiezo la lectura, y ya hay mucha gente que lo ha acabado. Antonio, como digo, le encanta, y también a Cristina, sin embargo, David, al que no les estaba importando su lectura, cambia por completo al finalizarlo, y decide que no leerá ni la segunda ni la tercera parte. ¿Qué libro ha leído David, que todo el mundo ha leído y espera con impaciencia su segunda parte, para decir que no seguirá leyendo? Me intriga, porque sé que David tiene muy buen gusto y confío en él, pero también tiene muy buen gusto Antonio y también confío a ciegas en sus recomendaciones. Tendré que averiguarlo por mi mismo.

Capítulo 4 La lectura.

Por fin empiezo la lectura del libro. Y el libro, me parece ameno, divertido a ratos, es un Best Seller, con todo lo malo y todo lo bueno que eso lleva, pero no es un mal Best Seller, la trama es interesante, y los personajes están bien escritos. Antonio dice que es como en las series que a nosotros nos gustan, yo añadiría que es un guión de las series que nos gustan. Le pongo un pero en todo esto. La historia es tan potente que no deja lugar a la literatura, ni al respiro que esta literatura conlleva. No hay sitio para el pensamiento, para la profundidad...en fin, es un Best Seller.

Capítulo 5. Las primeras pistas del asesinato.

Sigo con la mosca detrás de la oreja. A David no le ha gustado, y además, no me dice el por qué. Sigo con la lectura, y llego al meollo del libro. ¿Es una novela negra? En fin, ahora estoy algo bloqueado. Tanto para esto. Novelas negras hay millones, y no entiendo por qué ésta se ha hecho más famosa que otras. El azar, al igual que en la muerte de Larsson, también está presente en el éxito de ésta novela. Es una novela negra bien escrita, pero tampoco ha descubierto un género, ni abierto un camino. Sin apenas darme cuenta, ya llevo la mitad del libro, y me llama la atención que el personaje principal, después de intentar leer varias novelas, las cuales desecha, acabe picándose con una novela negra de Val Mc Dermind, escritora que yo conocí hace tres años gracias a Noe. Sigo leyendo, pero, sin darme cuenta todo cambia.

Capítulo 6. El desenlace.

Acabo la trama principal, la del asesinato, con un cabreo bastante considerable. Por fin entiendo a David, así que lo primero que hago es llamarlo.

Amador: Oiga, qué dices. (Este es nuestro saludo standard).
David: Pues nada, poca cosa.
Amador: ¿Estás en Martos?.
David: Sí.
Amador : Te llamo porque acabo de terminar Los hombres que no amaban a las mujeres.
David: Sí, y qué tal.
Amador: En fin. No sé. ¿Tu has llegado a la misma conclusión que yo?
David: Pues seguramente sí.
Amador: ¿Steig Larsson ha plagiado la trama casi entera de Lugar de Ejecución de Val Mc Dermind, y nadie se ha dado cuenta?.
David: Pues sí, eso parece.
Amador: Sí, eso parece...eso parece.

Capítulo 7. Conclusiones.

Ahora yo estoy igual que David, no sé si leeré la segunda y tercera parte. Dicen que es diferente, que la estructura de la novela cambia...pero no sé. Me pregunto, después de buscar en internet, si alguien se ha dado cuenta del plagio, y encuentro sólo un foro donde alguien se hace eco. No sé si me da más rabia pensar que todo está inventado, o que una novela con un plagio en su historia se pase por original, siendo la plagiada una novela mucho más interesante. En fin, acabo el misterio recomendando Lugar de Ejecución, de Val Mc Dermind, al menos, es una novela original, con un ambiente claustrofobico donde la desaparición de una niña hace montar una maravillosa trama, resuelta de manera magistral. En fin, esto me pasa por leer Best Seller. Pa qué me meteré en ná.

Megalómanos

07-jul-2009


En los calurosos días, los periódicos, las radios, y las televisiones se llenan de personajes megalómanos que buscan quedar para siempre en los anales de la historia de su profesión, o en la mundial, si me apuran. Algunos de ellos, por razones de peso en el pasado como el fallecido Michael Jackson, al que, en sus fatales últimos años, le hubiera encantado ver, imagino, el clamor con el que el público mundial se está volcando en su funeral. A otros, como a Cristiano Ronaldo, le pillan con una juventud que no creo que le venga del todo bien, pero, al fin y al cabo, si todo el mundo del fútbol le dice que es bueno, pues imagino que lo será, yo, como no aficionado, solo espero que no suelte muchas perlas de diva como las que adoran los periódicos ”me gusta ver el odio en la gente cuando me mira”...en fin. Podría aprender el muchacho algo de José Tomás, torero ya encumbrando y hecho leyenda viva sólo con su profesión, dilemas éticos aparte, y que nos tienes pocos acostumbrados a sus declaraciones, y palabras...el silencio está infravalorado, no cabe duda.

Sin embargo, en mis días, me llega un megalómano de profesión, quiero decir, un político, personas con esa grave tendencia a la adoración y al aplauso, y que sólo sueñan con dejar una impronta con su nombre en todos los sitios por donde pisan. Y claro está, el político en cuestión me llega en forma de serie de la HBO y de la BBC, House of Saddam, o Casa de Saddam, si se quiere.

Casa de Saddam cuenta la historia política del líder Iraquí Saddam Hussein. En cuatro capítulos de una hora, cuenta las intrigas que lo llevaron a ser el mayor mandatario de su país (quizá el capítulo más interesante), haciendo además un recorrido por su vida familiar, plagada de unas hijas sumisas, y unos hijos malcriados y algo asesinos, y haciendo una radiografía también de la sociedad Iraquí, no tan alejada de la occidental como quizá todos nos pensamos, al menos, no tan lejana del gobierno de Estados Unidos, al que se enfrenta en su tercer capitulo, claro está, enfrentamiento que se produce con otro Megalómano de profesión, George Bush hijo. No sé quien ganaría en un enfrentamiento de Egos, si Hussein o Bush, aunque está claro que en ése enfrentamiento los que salen perdiendo son los ciudadanos, incapaces de frenar las ansias de poder de hombres que ellos mismos piensan que están predestinados a ser dioses. Creo que una de las cosas que más odio es el afán de poder desmesurado, y aquí los políticos, lo suelen cumplir con creces. Imagino que, no todos.

Me pregunto, cambiando algo de tema, si las ciudades pueden ser Megalómanas, si el conjunto de los ciudadanos pueden hacer de ellas grandes catedrales del exceso, y de la fama. Creo que la nueva Dubai se está convirtiendo en algo parecido a eso, al menos, es la impresión que me dio al ver Callejeros. Pero no quiero hablar de megaciudades, sino de un estupendo libro que he devorado en dos días, Historias de Londres, de Enric González, libro que por supuesto, habla de Londres, ciudad que visitaré en unas semanas, y de la que ya me estoy empapando para que nada me pille desprevenido y pueda saborear mejor todas sus calles, y sus monumentos, y sus tiendas de discos, y en fin, todo lo que Londres me pueda ofrecer, y yo sepa agarrar con mis impacientes ojos.

Recomiendo encarecidamente el libro de Enric González, divertido, ameno, interesante. También la serie está bien, aunque va perdiendo un poco de ritmo a medida que avanzan los capítulos. Merece la pena, sin embargo, para ver la creación de un personaje como Saddam, excesivo, egocéntrico, megalómano de sí mismo, político al fin y al cabo, que el pueblo no pudo echar a tiempo. Pa mi, que hay unos pocos de éstos todavía pululando. Una pena, al final, lo pagaremos.

Nuevo número de FARO

01-jul-2009



Para ver la revista pinchar sobre sus sumarios. Sumario 1. Tema Valeo. Sumario 2. Tema Marteño. Sumario 3 Cultura.




Video presentación de la revista.

Peticiones exhibicionistas

29-jun-2009
Bueno, David me sugirió el otro día que por qué no publicaba uno de los textos del performace de Airearte...así que, publico todos los textos que aporté al performance...Espero que os gusten.

Exhibición.

Miss Castillo de Locubí.

El noni.

Microrelato

24-jun-2009
El armario.

Ella abrió el armario, y como esperaba, los trajes, las camisas y los zapatos estaban perfectamente ordenados. Buscó con desesperación un olor que había guardado en su memoria y que pensó, le haría recordar con mayor facilidad sus ojos, o sus manos, o su cuerpo desnudo, el cual empezaba a olvidar con la mayor de las crueldades, con el mayor de los sinsentidos.

No encontró nada entre el olor a alcanfor y humedad, como si en la casa, nadie se ocupara de abrir ese armario y profanar el recuerdo.

Creyó que era su fantasma quien estaba detrás de los pasos que abrían la puerta y la sorprendían llorando abrazada a las camisas, allanando casa y memoria.

Ella, con valentía, con rabia, con dolor, la miró llorando y le dijo:

- Yo también tengo derecho al recuerdo.

Aireándonos y Exhibiéndonos

21-jun-2009

Los dilemas en general.

18-jun-2009

Si hay algún tópico en el que creo firmemente, pese a ser un tópico, es el de que todas las historias están ya contadas. Y sí, es tan cierto, y creo tanto en él, porque, durante siglos de contar historias, las ha habido de muchas maneras, y muy diferentes disciplinas, desde el teatro griego, pasando por la danza, o la pintura, o, el cine y las series como el arte del siglo XX. Por supuesto, hay otro tópico, que también me gusta mucho, es que, la forma de contar una historia de cada uno, la hace completamente diferente de las demás. Así que, más o menos, ahí está la solución, nosotros mismos con nuestras inquietudes, con nuestros miedos, y con nuestra forma de vivir, de ser, y de ver la vida, hacemos las historias diferentes, y rompemos el tópico primero, de, todas las historias están contadas.

Miro a mi alrededor, y llego a otra conclusión tópica; las mejores historias se están contando en la pequeña pantalla, en las series de televisión, y en cadenas como la HBO, que es un tópico, porque, realmente sus series son muy buenas; Los Soprano, Roma, A dos metros bajo tierra, In Treatment, o Tell me you love me, y muchas más, están llenando las horas de televisión, y le están dando calidad a un medio que, desgraciadamente en España, no tiene salvación posible.

Y porque es buena HBO, pues, por la calidad, claro está. Sus guiones son perfectos, sus personajes inolvidables, sus tramas, dignas de los mejores discípulos de Shakespeare, y, quizá, el pero, es que, con ellas, no hay lugar a dudas de que no hay calidad. La calidad es absoluta.

En otro camino, paralelo, pero diferente, navega también otra cadena norteamericana, Showtime, de la que se habla menos, pero, a la que habría que darle también su momento de gloria en los medios. Showtime, en esa apuesta por contar historias diferentes, apuesta por varios campos en sus series. Por una parte, es de agradecer el tratamiento que Showtime dio a las series de temática gay, primero, la irregular, Queer as folk, y también, la para mi inédita, The L World, a la que todas las lesbianas del planeta se han enganchado. Y luego, tiene otra forma de contar historias, un subtexto que puede gustar o no: Los dilemas morales. ¿Es lícito que una madre de familia venda Marihuana, e incluso haga que sus hijos comercialicen con ella? En Weeds, está la respuesta. ¿Es posible que una madre con cuatro personalidad, sea capaz de educar a unos hijos adolescentes? En United Estates of Tara, podrán saberlo. Y la más peculiar, y a la que no he podido engancharme, porque no me gustó nada su planteamiento, Dexter, en la que plantean si es licito matar a alguien cuando ese alguien se merece la muerte.

En estos días, empiezo a ver otra serie de Showtime, Nurse Jackie, en la que una enfermera, con un código ético en su trabajo bastante peculiar, decide qué hacer y qué no hacer en un hospital...siempre con la incertidumbre de si ella misma sabe si lo hace bien o no. En fin, todavía no he decidido si engancharme o no...pero, desde luego, admiro la capacidad que tiene Showtime para tocarme un poco los huevos, y hacer creer que soy un antiguo, o un neurótico, o qué sé yo. Al fin y al cabo, no es más que una serie, y una historia, seguramente, ya contada, pero que intenta abrirse paso también, en el magnifico universo de las historias que una vez fueron hechas por primera vez, qué afortunadas ellas.

Sin límites.

10-jun-2009

Después de hablar mucho en este blog sobre Vía Revolucionaria, y esperar con muchas ganas la película, y la esperada reedición de la novela, poco más hay que decir. Bueno sí, quizá hablar de la poca acogida que ha tenido la película, no por parte de la crítica, pero sí por el público que en cierta medida se ha visto confundido. Por una parte, el público más o menos exigente, me da la impresión que se ha visto prejuiciado por la forma en que han tenido los medios de vender la película, “El regreso de Kate Winslet y Leo DiCaprio después del Titanic”. Por otro lado, el público menos exigente, habrá ido en un principio a ver la película por eso mismo, a encontrarse con una historia de amor ñoña, y se habrá encontrado, pues con Vía Revolucionaria...que ya sabéis quién la haya visto lo que es. En fin, yo creo que no se podría haber hecho mejor, por lo menos, por la parte de Sam Mendes, que realmente hizo una buenísima adaptación, pero, a veces las cosas, no salen como deberían de salir.

Todo esto, el hablar ahora de la película, viene propiciado por la reciente lectura por mi parte de Las Hermanas Grimes, novela también de Richard Yates, y que se ha reeditado hace poco (el título original de la primera edición era El desfile de Pascua. No tengo ni idea del cambio). Imagino que, si poca gente ha comprado la novela de Via Revolucionaria después de ver la película, la Hermanas Grimes no correrá mejor suerte, aunque leo que también está siendo adaptada.

Quizá también fueran prejuicios por mi parte, pero creí que Richard Yates era escritor de una sola novela, y que, no escribiría nunca nada a la altura de Via Revolucionaria. Me equivocaba, bueno, no sabía yo hasta qué punto. La hermanas Grimes trata la historia de una familia americana al igual que Vía revolucionaria, de clase media. Las hermanas, eje central de la novela, Emily y Sarah, son chicas listas, guapas, y que tienen poco a poco que enfrentarse a una vida, que no saben muy bien cómo las tratará. Marcadas ambas por la dulzura de su padre, y por la locura de su madre, tendrán que crear unas vidas acordes con su pensamiento, el de Sarah, abierto y creativo, que quedará mermado al casarse con un militar, y el de Emily, igualmente abierto, que buscará el amor casi de manera desesperada. Más o menos, ésta es pequeño micromundo o trama, que propone Yates, y que resuelve de manera majestuosa, tanto, que estuve toda la tarde de ayer conmocionado con la historia, con su final, con sus excelentes personajes, tan parecidos a todo lo que conozco, que me daba absoluto pavor y miedo, pensar en mi vida, y a la vez, pensar en lo atento y moderno que fue Yates para escribir eso en el año 76.

En fin, después de pasar la pequeña conmoción que me entristeció gratamente la tarde, espero compartir la novela con alguien, yo ya la recomiendo encarecidamente, y espero, tanto a la película, como a otras novelas de Yates, que espero que se reediten...sino, me veo leyéndolas en Inglés, que desde que me vuelto adicto a Amazon, no tengo límites para nada...y menos, para leer. Para eso nunca hay que tener límites.

Imágenes

08-jun-2009

Quizá porque estoy en pleno proceso de la escritura de un relato, y también de unos monólogos, y, la mayoría de las veces, las ideas para los relatos me vienen de imágenes con las que empezar crear, este fin de semana he tenido varias de ellas, que si bien, no me han servido para la creación, me parecen interesantes, al menos compartir, y comentar. Y las ha habido de muchos tipos, imágenes con palabras, o contadas por teléfono y fabricadas después en mi cabeza.

La primera que me impacta o me llama la atención, es una del estupendo programa Callejeros, en la que, por un recorrido por la Casa de Campo de Madrid, una toxicómana, en la puerta de un centro donde duerme, pide a la sociedad, entre lágrimas y con los ojos muy hinchados, quizá por el mono, que la sociedad tiene que dar el derecho a equivocarse, y a fallar, y por consecuente, a reintegrarse, cosa que, la sociedad, con muy buenas intenciones intenta, pero no hace. Me llama la atención, no solo la frase de la chica, sino el pensamiento posterior, el de equivocarse, y como, algunos afortunados, tiene vía libre para ser perdonados siempre, y otros, tienen que estar siempre pidiendo perdón, sin ser perdonados.

Sigo con Callejeros, que en otro programa, repiten varios, aparece un chico en Marbella, en un reportaje donde el dinero, el sexo, y las fiestas, son parte de una forma de vida Marbellí, por supuesto, de gente muy adinerada. En una fiesta, la fiesta del Champán, en la que sólo por entrar cobran 600 euros, y cada botella de champán con el que los chicos y chicas jóvenes beben y moján sus esculturales cuerpos, cuesta 600 euros, el chico del que hablo, un guapo Gibraltareño, habla con la reportera de lo bien que se lo pasa en estas fiestas, a lo que la reportera le pregunta, si le invitan o paga sus botellas, él, tremendamente ofendido por la pregunta, coge una botella de champán, y la arroja con indiferencia a una piscina vacía, haciéndole ver a la reportera que a él le sobra el dinero. Da la impresión, a veces los humanos nos comportamos de forma peculiar, que el exceso de dinero también provoca trastornos, al igual que la falta del mismo.

La tercera imagen es de la calle, en Granada, cerca de el Corte Inglés de Arabial, donde una reunión de gente a las seis de la tarde nos llama la atención, y, a medida que nos vamos acercando, vemos como la reunión es en la puerta de una ONG donde colas y colas de personas recogen comida que unos voluntarios reparten de unos grandes palés. Quizá muchos no sintamos la crisis en primera persona, pero es de verdad que está, y que existe, y que, hay gente que, como la que vimos el otro día, que no hace mucho malvivía con un sueldo pequeño, ahora, no tienen ni para malvivir.

La cuarta imagen es peculiar, ya que, me la cuenta mi madre por teléfono, y es un viaje al Rocío que ambos, mi padre y mi madre, han realizado. Muy contenta, mi madre me cuenta su viaje, viaje casi de iglesia en iglesia, a ver a la Macarena en Sevilla, en la ida, y a el Cachorro en la vuelta, pasando por El Rocío, claro está, en su parada en Huelva. Viaje, que a mi me resultaría horrible en todos los aspectos, pero que me hace pensar en las diferentes formas de ocio que existen, y que, seguirán existiendo, y que, realmente, a mis padres les aburriría soberanamente todas las formas de cultura que yo practico. Imagino que en la diversidad está el gusto, aunque, también, el gusto hay que educarlo, y yo, por mucho que quiera, por muchas veces que haya llevado a mis padres a ver obras de teatro, y haber intentado, educar ese gusto, está claro que no lo he conseguido, y que no lo conseguiré, al fin y al cabo, son sólo mis padres. ¿Y yo, a quién habré salido?.

Seguiré buscando imágenes, al fin y al cabo, la mayoría son gratis.